Ir al contenido principal

La vergüenza de no tener o tener que pedir.

La sergüenza de tener que pedir
Pedir o no pedir. 


Hace poco que abrí este blog queriendo hablar un poco de economía doméstica, de pequeños no nos enseñan mucho de economía ni de cómo hemos de administrar los ingresos y gastos de nuestra casa, así que pensé que sería buena idea hablar un poco de ello desde mi perspectiva, que es la perspectiva de una persona obrera pobre, de esas personas que no llegan a fin de més, esto no quire decir que siga toda mi vida en este situación, almenos mi intención es cambiar a ser una persona con un poder económico alto y en ello estoy, aunque se me hace muy difícil, este mundo económico es muy complicado y tiene sus reglas y sus leyes que hacen dificil abanzar si de base no tienes ya cierto poder, pero hay que ser optimista, aprender y trabajar para cambiar nuestra situación económica. 

Hasta aquí todo muy idílico en una situación normal, pero.... en el día que escribo esta entrada, 16 de mayo de 2020, en toda España,  y concretamente en Barcelona, estamos en estado de Alarma, el gobierno tiene decreado el estado de alarma ya hace unas cuantas semanas por situación médica, la pandémia vírica que se extiende por todo el mundo en estos momentos. Así que hablamos de crisis en todos los aspectos, y en aconomía hay muchas personas, muchas familias que han perdido el trabajo como en todas las crisis, o que han visto menguados sus ingresos a causa de no poder trabajar por la enfermedad.  

¿Cómo nos sentimos en casos de crisis?  no siendo psicóloga me aventuro a decir que nos sentimos indefensos, con miedo, en ocasiones se nos bloquea la mente, deprimidos y malhumorados, en resumen; derrotados. Pero lo peor es que nos sentimos avergonzados por estar en una situación límite que no nos gusta y nos incomoda, que nos puede causar graves perjuicios en nuestra vida. 

Nos dicen estudioso tanto profesionales de la económia como del dinero, que en este mundo donde la moneda y el dinero fluye todo es cíclico, asea, que todo sube y todo baja, que el círculo se puede pasar varias veces, que la economía ahora es abundante, ahora es pobre y mañana volverán a verse muevas maneras de hacer dinero, pero eso a los que estamos en estos momentos en el suelo, en el límite de nuestras fuerzas y nuestra economía no nos vale. Y estamos bloqueados pensando en las deudas, en todo lo que perdimos, en lo que tenemos que pagar, en cómo conseguir comida, o seguir pagando la luz y el agua, estamos preocupados por nuestras casas, y no vemos cómo es posible poder salir de esta agujero negro. 

Al sentirnos deprimidos no vemos que quizás haya maneras de salir aflote, de recuperar nuestra vida más allá de la economía que no tenemos, quizás es cierto que si aprendemos nuevas formas de manejar el dinero, de conseguir el dinero bamos a poder poco a poco aumentar nuestros ingresos y rebajar nuestra deuda, pero un gran problema creo yo que es la vergüenza, esa vergüenza de vernos a nosotros mismos en la mala situación, en ser pobres, en no neter lo suficiente para cubrir nuestras necesidades básicas. 

Ya lo dije antes no soy psicóloga ni estudiosa de economía ni tengo ningún título parecido, solo explico mi realidad y creo que la de muchas personas. Una de las cosas que aprendí en mi anterior situación de crisis, que no era mundial, solo me tocó vivirla a mi a causa de mis divorcio, fué que en esos momentos en que tocas fondo, tocas el suelo de la desgracia lo mejor que puedes hacer es pedir ayuda. No es que tengas una opción, no, es que tienes que pedir ayuda sin más remedio, aunque tu voz interior te esté diciendo que no, que socialmente es una vergüenza, que la sociedad repudia a las personas pobres y a las que piden, tu mejor opción es pedir ayuda, esto no significa que te pongas necesariamente a mendigar, simploemente que aceptes que tú solo no puedes controlar la situación ya sea por motivos propios o ajenos, en ocasiones simplemente hay tantos impedimentos legales para solucionar nuestro problemas que no tenemos conocimiento legal para ello, por ejemplo en el caso de poder perder la vivienda, o que el banco te reclame una deuda. 

No tenemos que avergonzarnos de pedir ayuda, es nuestro derecho, y esto no lo sabemos muchas personas, que tenemos nuestros derechos y tenemos el deber de pedir ayuda en todos los aspectos de nuestra vida, tanto emocional, económico, legal.... Es más seguro que hay muchas personas fuera de nuestro círculo que están deseando ayudarnos, que necesitan ayudarnos incluso por una cuestión egoista de ellos, es así, piensa que pedir ayuda es también ayudar a otra persona a realizar una buena acción y a sentirse mejor persona. Tú también te encontrarás mejor sabiendo que te pueden ayudar en tu proble, que mereces que te ayuden, que mereces ir a mejor, 

Yo cuando tube que pedir ayuda a causa de mis deudas y mi mala situación económica al principio me daba vergüenza, ¿cómo había podido llegar a una situación tan límite? qué pensarían de mi, me tratarían mal, al principio me imaginaba que no era yo la que pedía la ayuda, era para evadirme, hasta que alguien me dijo que como persona me merecía ser ayudada y que la persona que me ayudada merecía dar esa ayuda. Es complicado, pero el final me alivió ese pensamiento y cuando empecé a preguntar, a invertigar, a aprender qué es lo que debía hacer para salir de esa mala situación, mejoró mi ánimo, mi forma de ver la situación y de pensar con claridad, al final poco a poco fuí saliendo del hoyo, y ahora sigo en mi camino para aprender a cómo ser más feliz económicamente. 

Mi consejo: Pide ayuda siempre, ya sea a personas, ya sea en internet, en libros, piensa que te irá mejor cuanto más sepas, es mejor saber la realidad de lo que nos rodea. Pide quizás te asombre lo mucho que te pueden ayudar. 




Comentarios

Entradas populares de este blog

Un poco de mi, hablando algo de economía, y de ahorrar dinero

Querido amigo, querida amiga, quiero hablarte un poquito de mi, en estos momentos, en  el año 2017, en el que nos encontramos, mi situación económica es la peor de las que hubiese imaginado jamás, quizás si me conocieras o si  me conoces piensas no puedo caer más bajo, estoy casi en riesgo de exclusión social, que no sabes cómo puedo tener ni una sola sonrisa en la boca, ni cómo saco adelante a mis dos hijas. Todo esto también me lo pregunto yo cada día, y mi respuesta es: mi proyecto de vida. ¿Cuál es mi proyecto de vida? es sentirme a gusto con lo que hago y lo que soy, poder hacer lo que creo que debo hacer en cada momento tanto emocionalmente como materialmente, y hacerte feliz. Hace ya mucho tiempo, cuando era una adolescente que comenzaba a caminar por la vida proyecté mi futuro, o el futuro que en ese momento deseaba para mí, y una de las cosas que imaginaba era tener mi propio negocio reconocido a nivel muindial, con el que ganar tal cantidad de dinero que no nece...

Prioridades en mi economía

Hola amigos, hola amigas. En cuestión de economía, si la tuya es una economía fallida, estás a cero, menos cero, en números rojos y con deudas, puede que seas del tipo de personas que cuando le sobreviene un lio gordo, de esos que son muy grandes, que no te lo esperaban, quizás te suceda lo que a mi, te bloqueas, o puede que comiences a hacer cosas que crees que son lo mejor para solucionar el problema y comienzas a lo tonto y a lo loco. Es duro verte a bajo, en una posición económica que no crees merecer, desesperado por no tener con qué cubrir tus deudas, ni qué hacer para generar más dinero. En esta situación me vi al principio de los principios de mi nueva vida, y no sabía por dónde enpezar o como comenzar a salir de aquella situación tan desastrosa, solo veía números y más números, gente que me reclamaba dinero, deudas que saldar, pero los ingresos eran los mismos, una miseria que no llegaba para cubrir ni la mitad de lo que debía, Y un buen día cogí mis números, mis docu...